Por Ángela Beato
Me estreno en este blog colaborativo con un patinazo comercial de libro, cuyas consecuencias no llegaron a perjudicar tanto a la marca como podría haberse sospechado, probablemente porque la marca es un gigante. Me refiero al caso de la camiseta infantil de Zara que se parecía al pijama de los judíos en los campos de concentración nazis.
El parecido, ciertamente evidente, se lo encontraron las redes sociales que comenzaron una campaña denunciando el caso hasta lograr las disculpas de Inditex y la retirada del producto. Sobre los motivos y las consecuencias de esta crisis reputacional hay teorías para todos los gustos. Yo me quedo con la que defiende que sencillamente se trató de un patinazo y la única manera de arreglarlo era la que eligieron: retirar la prenda y pedir disculpas. Lo que me inquieta es que nadie en la cadena de producción de Inditex asociara el diseño a un episodio tan demencial y -yo creía- por todo el mundo sobradamente conocido.
