Por Charo Cardenal
Dice Alex Grijelmo: “nos gusta más
el gregarismo de repetir una locución en inglés que el vanguardismo
de inventarla en español”. A propósito de la moda de los food
truck, el periodista aborda en
su columna La punta de la lengua esta empeño de utilizar cada vez más
términos en inglés cuando existen palabras en castellano que
significan lo mismo.
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| Viñeta de Forges. |
Como
soy una obsesa de las palabras y del lenguaje, ahora que me he sumergido
en el mundo de la comunicación digital 2.0, mis oídos no han parado
de chirriar, mis neuronas han dado saltos descontrolados y por mi
boca han salido todo tipo de palabras malsonantes ante la avalancha
de palabros en el
inglés, e incluso en spanglish. Ante
mi incapacidad manifiesta de entenderlas, he tirado del Google y la
Wikipedia, dos amigos que nunca me dejarán tirada en los caminos del
nuevo saber.
Veamos
dos ejemplos:
Engagement
- Wikipedia: “es un anglicismo de moda que puede asimilarse a compromiso o implicación utilizado en el ámbito de las relaciones laborales y la cultura organizacional que se identifica con el esfuerzo voluntario por parte de los trabajadores de una empresa o miembros de una organización”.
- En Merca2.0, Guillermo Perezbolde hace un esfuerzo por explicar su significado en el ámbito de la mercadotecnia y afirma: “El Engagement es el arte de crear una relación de amor incondicional hacía una marca“.
- En PuroMarketing, Adolfo Jiménez dice: “traducido del inglés quiere decir noviazgo, y en comunicación sería la traslación del amor, del afecto y cariño. Se trata de construir relaciones sólidas, fuertes, recíprocas, permanentes y duraderas con nuestros públicos”
- Si ponemos en la barra de Google 'engagement significado', aparece un cuadro enorme con la traducción, que es no es otra que compromiso.
¿No bastan las palabras compromiso o
implicación, más cercanas a nuestra cultura y más fáciles de
pronunciar? ¿Es necesario acudir al término inglés para incluir
todos los matices y ahorrarnos así más explicaciones?
Storytelling
Pues resulta que no es ni más ni menos que la
narración de historias. Algo tan antiguo como la humanidad,
que ahora se ha convertido en una de las grandes bazas de nuevo
marketing y la comunicación para llegar al público. Sí, contar
historias, eso que hacen los padres con los hijos para que se
duerman, o lo que hacen los hijos con los padres cuando quieren
engatusarles o no decirles la verdad.
Hay muchas más. Están los followers,
los likes, los leads, los
influencers, la publicity, los target, los stakeholders,
el brand jorunalism,
el social buisiness,
el flowsome, el
slow-come...
Está
claro que hay palabras, como tuitear, que no tiene traducción y que
se han acabado incorporando no solo al lenguaje común sino también
al diccionario de la Real Academia de la Lengua. Pero no olvidemos
que el español es muy rico en palabras y en expresiones, y el uso
reiterado de anglicismos, cuando existen equivalentes en nuestra
lengua, no hacen sino empobrecerla.
Eso
sí, hablamos de tal forma que solo los nuestros nos entienden, y eso
tiene su cosa.
¿What
do you think about it?
Para acabar, un poco de humor: una demanda de un japonés de 71 años a la televisión nacional por usar palabras extranjeras.
